El juez cívico Fernando Pérez Hurtado no encontró mejor castigo para un menor que… “grafitearle las pompis”. Esto sucedió en la municipalidad de San Juan del Río, en el estado de Querétaro. De acuerdo a la ley, en dicha entidad el grafiti está penado con una condena de seis meses a tres años de prisión o, bien, con una multa económica. Sin embargo, ese día Pérez Hurtado se levantó creativo y optó por aplicarle a un chico que había sido detenido rayando viviendas, con otro tipo de sanción: lo obligó a bajarse los calzones y, a la voz de ya, le rayó las nalgas para que jamás olvidara que las paredes públicas no son para andárselas dando de artista. Por si les interesa saberlo, el intrépido juez ya fue suspendido de su cargo por “sobajar” al grafiterito y, seguramente, tampoco olvidará que las partes nobles no son para andarlas manchando con marcador
Si tantas ganas tienes.. pintate las nalgas..
Publicado por P Sky
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